Fondo blanco de estudio

Uno de los mayores problemas con los que nos encontramos en estudio, es conseguir un fondo liso blanco, quemado en muchos casos, ya sea por la distancia sujeto fondo, por la pequeña zona de trabajo… etc. En esos casos se hace complicado separar al sujeto del fondo y no estropear nuestra foto con una fuerte luz residual que se nos mete en la escena.

Para conseguir un fondo puramente blanco, es necesario uno o dos flashes que iluminen homogéneamente un fondo blanco (generalmente a 45º), con una potencia superior a la luz que usaremos para iluminar nuestro sujeto, y así conseguir un mayor contraste y separación. Para que la luz residual no sea un problema, se pueden usar tablones de porexpan o madera de al menos 1,5 metros de altura y 1 metro de ancho, con lo que tapar parte de esa luz que proviene del flash. También se pueden usar no para separar completamente esa luz, sino para dejar pasar sólo la que nos puede venir bien para nuestro trabajo.

Hay que tener en cuenta que el porexpan es blanco y puede rebotar bastante cantidad de luz, en ese caso se puede pintar una de sus caras con pintura negra o simplemente tapar con una tela oscura.

También otro de los problemas es el espacio, la mayoría no nos podemos permitir un fondo blanco de estudio de 5 metros de ancho o más, pero para eso tenemos muchas herramientas a nuestro favor. Si el fondo está completamente quemado, es muy sencillo con photoshop estirar los bordes y conseguir por lo tanto un falso fondo blanco, igual de válido que si fuera real.

Como siempre digo, recomiendo fondos de cartón a las telas, dado que se consigue con mayor facilidad un fondo completamente liso, pues las arrugas pueden producir sombras que estropeen esa homogeneidad que muchas veces buscamos. Puede que al final salgan algo caros, pues se ensucian con mucha facilidad y toca recortar cada dos por tres, pero merecen la pena.

Usando las herramientas adecuadas, iluminando de forma correcta, podremos conseguir casi cualquier tipo de fotografía en un pequeño cuarto. Por supuesto, cuanto mayor sea el cuarto, con mayor facilidad podremos realizar este tipo de fotografía, pues a veces las limitaciones si que pueden influir, o al menos si pueden tener una relación directa en el tiempo que gastemos en la edición posterior.

Héctor_

Tags: , , , , , , , , , ,

Protocolo de vestuario para un fotógrafo

En fotografía hablamos prácticamente todos los temas referidos al equipo, la técnica, consejos para conseguir unos u otros resultado, pero nunca he leído nada acerca del vestuario.

Si, somos fotógrafos, lo principal es que vayamos cómodos, pues generalmente pasamos muchas horas en todo tipo de posiciones, caminando por todo tipo de lugares, subiendo muros, tirados en el suelo, en cuclillas… etc, pero tampoco es excusa para no vestir adecuadamente.

Ante todo estamos trabajando junto con más personas, un cliente que nos han contratado y el aspecto y presencia también es importante. Por ejemplo, no creo que a nadie se le ocurra realizar un trabajo fotográfico en chandal.

En las bodas el tema es más complicado, hay gente que decide ir en ropa de sport, vaqueros, deportivas y un polo. Yo soy de los que me gusta ir en pantalones de vestir, camisa, corbata, cinturón y zapatos a juego, pero no me gusta usar americana. Quizás no sea lo más cómodo para trabajar, sobre todo cuando te pasas más de 8 horas haciendo fotos, y esos zapatos te van destrozando los pies poco a poco, pero ese vestuario ayuda a formar parte de la boda, ser uno más y no llamar tanto la atención.

Del mismo modo cuando tuve la ocasión de ser uno de los fotógrafo oficiales en el congreso de Mérida para la princesa Doña Leticia, me vi en la obligación de vestir del mismo modo que para una boda, ya que el protocolo aunque no lo exigía, el sentido común si lo hacía.

Añado el vestuario para chicas (gracias a Emi por avisar):

He visto y hablado sobre el tema, y es muy cómodo y queda muy bien trabajar con falda lisa por las rodillas, con manoletinas y una chaquetita o camisa de manga corta. Es un traje bastante discreto y a la vez elegante. Generalmente de color negro.

Imagino que para todo tipo de reportajes hay un tipo de ropa, al igual que para realizar fotografía en un safari, para trabajar en concierto, para una revista… etc, hay que buscar un término medio entre una presencia elegante y comodidad.

Yo al final siempre opto por ir elegante y en segundo término la comodidad, aunque sin olvidarla. Por supuesto, para la fotografía del día a día, uso mi ropa habitual, aunque siempre con vaqueros y unos zapatos o deportivas adecuadas.

Y vosotros ¿Pensáis en el vestuario cuando os toca trabajar?

Tags: , , , , , , , , , , , ,

Dirección en estudio

Considero que trabajar al aire libre da una mayor libertad, evidentemente tenemos un mayor número de objetos con los que jugar, diferentes fondos… etc, pero también da una mayor libertad para dirigir y posicionar a la persona que tenemos que fotografiar.

Pero en estudio estamos limitados, generalmente no tenemos más que un fondo de unos 2,5 metros de ancho y la altura máxima que nos proporcione el techo, que no suele ser mayor a 3 metros. El color suele ser homogéneo, blanco en la mayoría de los casos y justo ahí, entre esos pocos metros cuadrados, tenemos que fotografiar a cualquier tipo de persona.

Lo principal es no aterrorizarse cuando nos encontramos por primera vez en esa situación, una buena manera para ello es haber realizado esquemas mentales de lo que vamos a hacer. También viene muy bien coger un folio en blanco y realizar esquemas de luces y poses que consideremos adecuados. Quizás cuando llegue la sesión no necesitemos revisar esa hoja, pues nos salgan las ideas inmediatamente casi sin pensar, pero para esos momentos que nos podemos quedar en blanco, un vistazo rápido a ese folio nos podrá ser de gran ayuda.

Es importante no dejar de hablar y dar instrucciones, más de 1 minuto en blanco, sin hablar puede producir una situación incómoda, no sólo para nosotros sino para la personas que retratamos, pues en la mayoría de las ocasiones, necesitará estar recibiendo direcciones constantemente.

Ya sé que esto último es muy complicado, estar durante 1 hora entera hablando y dando instrucciones puede hacernos sudar más que una carrera, pero no siempre hay que estar dando instrucciones. Con esto me refiero, a que es muy importante, quizás incluso más que dar las indicaciones adecuadas, el estar animando y dando el visto bueno a cada acción que hace nuestro modelo. Es importante utilizar expresiones como “perfecto”, “muy bien”, “eso es”, “genial”… son expresiones cortas, que podemos estar usando continuamente y realmente aumentan el dinamismo y flujo de la sesión, dando además una mayor confianza a todos los que están trabajando.

Si sientes que te has quedado sin ideas, si hay un momento de bloqueo, para la sesión, pide un tiempo muerto, viene bien para descansar, asentar ideas y volver a empezar con más ganas y la misma energía que al principio. Aunque pueda parecer una tontería, estar realizando fotos constantemente y dirigiendo la sesión durante mucho tiempo seguido, puede ser agotador, y no sólo para el fotógrafo. Por lo tanto, es importante hacer pausas cada poco tiempo, para que todos se puedan refrescar, tanto mentalmente como físicamente.

Ten preparado algún objeto para el estudio, un taburete o algún tipo de accesorio de apoyo, esto nos proporcionará una gran cantidad de poses diferentes y algo con lo que la persona a retratar pueda sentirse más relajado, pues ya sabrá que hacer con su cuerpo. Una persona que nunca ha posado para una cámara, sin ningún objeto con el que acomodarse, puede producir un estado de inseguridad, pues no sabrá que hacer con su cuerpo, estará en todo momento esperando nuestras instrucciones. Sin embargo, con un taburete o un objeto conocido, tendremos el perfecto punto de apoyo para empezar.

Por lo tanto, recuerda los tres puntos fundamentales para no atragantarte en tu primera sesión de estudio:

1. Tener las ideas claras y saber lo que vamos a hacer. Llevar un esquema sobre la colocación de las luces y las poses que vamos a querer.

2. Dar instrucciones, animar, y parar cada poco tiempo para refrescar la mente.

3. Usar un objeto cotidiano para que nuestro modelo se encuentre más a gusto al principio.

¡Mucha suerte!

Tags: , , , , , , , , , , , , , , ,

Evitar arrugas en los fondos de estudio

Hace ya unos 4 años que dispongo de fondos de estudio, y como ya hablé en su día, recomiendo encarecidamente usar de papel y no de tela, que producen un montón de arrugas que generalmente no quedan muy bien en fotos de estudio, a no ser que busquemos algo muy concreto.

El mayor problema que me encontré con los rollos de papel de fondos de estudio se producía por cambios de clima, humedad o poco uso. El cartón que sujeta el rollo suele combarse un pelín, lo justo para producir marcas en todos los 11 metros de fondo, sin solución alguna. Imaginad la gracia con un fondo recién comprado que cuesta alrededor de 80 euros, con apenas uso y que a las pocas semanas empiecen a salir marcas, destrozando la belleza de un fondo liso y homogéneo, que es lo que todos buscamos en estudio.

Para evitar esto, lo suyo es montar los fondos sobre barras bastante gruesas y resistentes que eviten que el cartón doble, algo que se suele vender aparte.

Mis primeros sistemas de sujeción de fondos eran portátiles, se basan en 2 pies de apoyo y 3 barras telescópicas para sujetar el rollo o la tela que suman un total de 3 metros. El problema de esas barras es que son muy delgadas y con el tiempo terminan por doblar un poco, lo justo para que cada vez que montas un fondo, éste termine por estropearse al poco tiempo.

Más adelante cambié la barra por otra más gruesa que compré en una ferretería, evitando ese problema.

Ahora después de bastante tiempo, me decidí por fin por un sistema de cadenas para subir y bajar los fondos de manera más cómoda, y barras de aluminio específicas para ese tipo de fondos.

Con el sistema de cadenas gano en comodidad a la hora de sacar y recoger los fondos y con las barras de aluminio evito que los fondos se estropeen al poco tiempo de uso.

Gracias a Johny García y demás colegas de twitter por las recomendaciones.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Cuidado al reencuadrar, usa los puntos de enfoque

Una de las primeras reglas que aprendemos en fotografía, es que cuando queremos enfocar un sujeto que no se encuentra en el centro de nuestra composición, reencuadramos.

Pero hay que tener presente una regla fundamental en fotografía y es que la profundidad de campo varía en función de: la apertura, la distancia al plano de enfoque y la focal usada (tened en cuenta el factor de recorte). En función de lo que estemos usando quizás reencuadrar no sea la mejor opción.

Cuando estamos realizando un plano general, con un gran angular, a una distancia de un par de metros y con aperturas de al menos f4, generalmente tendremos una profundidad de campo bastante aceptable. Pongo como ejemplo lo siguiente: disparamos con un 35mm a f5,6 y a 2 metros de distancia con respecto al plano de enfoque, en este caso tendremos 1,19 metros de profundidad de campo. La profundidad de campo es la zona que aparecerá más nítida en nuestra fotografía, siendo el punto de máxima nitidez, el punto de enfoque. Teniendo esto en cuenta, no creo que haya ningún problema en reencuadrar.

Ahora bien, supongamos que realizamos un retrato con un 85mm, a 2 metros de distancia y  a f2, nuestra profundidad de campo será de 7 centímetros. Como comprenderéis, si reencuadramos enfocando a un punto lateral, es muy posible que al volver al centro, hayamos perdido algunos de esos centímetros. Y ya no hablemos de fotos realizadas con aperturas de f1.4 o similares. Unos milímetros de movimiento y nuestro enfoque estará en la oreja del retratado.

Por eso hay que tener presente algo muy importante y que muchas veces se pasa por alto, el uso de los puntos de enfoque de nuestra cámara.

Todas las cámaras disponen de al menos 7 puntos de enfoque en cruz, con la opción correspondiente para poder elegir el punto que deseemos en cualquier ocasión. En Canon es bastante ágil, mediante el uso de un joystick. La única pega es que generalmente esos puntos suelen estar demasiado centrados y no es posible realizar encuadres todo lo abierto que nos gustaría. También su enfoque suele dejar algo más que deseear que el central. Pero aún con estos dos mínimos problemas, es mejor el uso de un punto lateral en profundidades de campo pequeñas, que reencuadrar y tener una foto desenfocada.

Mucho cuidado con esto, pues estoy seguro que es una de las primeras causas de devolución en objetivos con aperturas muy abiertas.

Tags: , , , , , , , , , ,

¿Cuantos objetivos usar?

Es curioso ver como según el día, el tipo de reportaje, la localización y lo inspirado que te sientas, puedes llegar a usar desde 1 hasta 5 ó más objetivos para un mismo reportaje.

Este fin de semana realicé una nueva boda para el 2012, por suerte tengo un calendario bastante completo. La localización no nos permitió excesiva movilidad, pero la verdad, eso no fue un problema.

Cuando la movilidad es reducida, no hay nada mejor que nuestros pies y las diferentes focales de que disponemos para mostrar un paisaje totalmente diferente según el ángulo de visión.

En los reportajes de bodas suelo usar 4 objetivos, que voy intercambiando de principio a fin, pero para el reportaje de la pareja no suelo usar más de 2 objetivos. Pero esta ocasión fue diferente, tuve la necesidad de usar el Canon 24-70 f2.8, Canon 70-200 f4, Canon 50 1.4 y Canon 135 f2.8. La verdad, que ni yo mismo lo tenía previsto, pero al final, la situación, la escena y la poca movilidad de que disponía la pareja, me hizo tirar de todas mis herramientas para conseguir diferentes escenas en apenas 10 metros cuadrados.

Aparte también la combinación de flashes fuera de la cámara y un cielo espectacular, sivrió para realizar una buena tarde de trabajo. Y aunque parezca mentira, no necesité más de 50 minutos para toda esa combinación de lentes, objetivos y localizaciones. Lo principal es pararte a pensar 1 minuto, ver la escena y usar la herramienta adecuada para ello.

Y quiero recalcar en ello, párate a pensar. Es sólo un minuto, quizás dos, pero con esto se evita disparar por disparar y se necesitará mucho menos tiempo para conseguir esa escena que buscas. Aparte que relaja, reduce un poco el estrés de esos momentos y te centra en lo que realmente quieres hacer.

Lo malo de cambiar entre tantas lentes y generalmente en exteriores, es que el interior de la cámara y lo que es peor, el sensor, termina lleno de mierda. Motas de polvo, granos finos y lo que pueda aparecer voldando inesperadamente, como puede ser pelusa, trozos de hojas o vete tú a saber. Pero es lo que hay.

En cuanto a objetivos, aunque el enfoque del Canon 50 1.4 no me convence en exceso y las aberraciones cromáticas son algo molestas en algunas ocasiones, me parece una lente perfecta, tanto por su tamaño, peso y ángulo de visión (46º lo mismo que la visión humana), que podría hacer prácticamente una boda entera con ese objetivo.

Ya he hablado en alguna ocasión de las bondades de los 50mm, lentes recomendables para tener en la mochila de cualquier fotógrafo.

También el 24-70 f2.8 es un fantástico objetivo con el que se puede hacer cualquier tipo de trabajo de principio a fin, aunque su apertura quizás no sea suficiente para algunos momentos y lugares. El problema principal de este objetivo aparte de la apertura (que aún así, no está nada mal para ser un zoom), es su peso .He realizado varios reportajes en su mayoría con este objetivo y la mano termina totalmente colorada y el cuello algo dolorido. Estamos hablando que pesa casi medio kilo más que un 50mm 1.4 y eso durante 8 horas, se nota.

Vosotros ¿Qué lente tenéis como imprescindible?

 

Tags: , , , , , , , , , , , , ,

Porqué se suele usar zoom en estudio

Algo habitual en fotografía es el dilema entre usar focales fijas o zoom.

Yo soy de los que usan los dos tipos de lentes, sería una tontería desperdiciar las ventajas que nos ofrecen ambos. Hay que aprovechar todo lo que nos brinda la tecnología y no obsesionarse con un mismo sistema de trabajo.

Pero ¿Qué sentido tiene usar un zoom cuando una focal fija suele ser más luminosa y con mayor calidad?

Pues bien, la ventaja de un zoom se encuentra en los trabajos de estudio. Generalmente los estudios no son espacios muy grandes, sino pequeñas habitaciones donde tenemos una movilidad muy limitada. Cuando las distancias son reducidas y necesitamos algunos metros más para ciertos encuadres, el uso de un zoom es de gran ayuda.

El poder cambiar rápidamente de focal, o el sacar unos metros más de encuadre junto a la pared, no tiene precio. Porque en muchas ocasiones cuando queremos usar una focal muy larga, es fácil toparse con la pared del final, ahí es cuando tiramos un poco de zoom y en vez de por ejemplo usar 135mm podemos reducir a 115mm y sacar esos centímetros de encuadre que nos faltaba.

Para mi trabajo en estudio no puede faltar el Canon 24-70 y el Canon 70-200. Dos objetivos muy versátiles, con los que trabajar casi en cualquier condición.

Aparte, hay que decir, que en estudio y con flashes no es fácil trabajar con aperturas muy grandes, como puede ser un f1.4 ó f1.8, dada la potencia de los flashes. Alguna vez lo he hecho, pero trabajando directamente con la luz de modelado. Si quieres trabajar con esa apertura y con luz de flash, seguramente necesites algunos accesorios para reducir la potencia del flash.

Por lo tanto, estoy de acuerdo que el uso de lentes fijas nos ofrece muchas ventajas, pero no hay que olvidar, que los zoom también son necesarios en muchas ocasiones y no una simple comodidad.

Tags: , , , , , , , , ,