
El modelo es el 636 close up, cámara que usa la película 600 de Polaroid.
Es curioso volver a retomar el contacto con este tipo de cámaras, que en el fondo no son tan antiguas, ya que sólo hay que mirar 14 años atrás, en 1996 que es cuando apareció este modelo. A veces la fotografía instantánea se nos hace excesivamente lejana, cuando no es así.

Dispone de visor directo, si es que se le puede llamar así, con una palanca que se acciona mediante presión para tomar la foto, un par de posiciones para la lente, macro e infinito y también un flash.
Una simple caja negra cuadrada, que despierta en la mayoría de los aficionados a la fotografía unos bonitos recuerdos.
La única pega, es que actualmente no es fácil comprar película para este tipo de cámaras y sus precios no es que sean baratos, pues suele salir a dos euros la foto, 10 fotos-20 euros.
Uno de los sitios que me han recomendado para comprar este tipo de película es The Imposible Project.
Quizás de nuevo, le de otro pequeño uso, aunque algo diferente al motivo principal para el que se compró, fotografiar obras.



