Pruebo la Olympus EM1X con los Zuiko 25 y 45 1.2

Soy poseedor de todo tipo de modelos de cámaras y de diferentes marcas. Tengo mis predilecciones pero eso no quita que disfrute con cualquier equipo.

Mi última Olympus ha sido una Pen 8 con la que disfruto mucho y ahora usa mi hija Emma con 7 añitos, que es con la que está aprendiendo fotografía.

Últimamente estoy escuchando muy buenas palabras sobre las bondades de los nuevos equipos de Olympus, así que decidí acercarme a la gama pro a través de Fotocasión, quienes muy amablemente me prestaron todo el equipo que les pedí.

Aunque una de las opciones era probar un fantástico tele zoom, preferí usar unas distancias focales con las que estoy más a gusto trabajando. Tampoco descarto en un futuro usar otro tipo de lentes.

El equipo prestado tal y como se indica en el título fue la Olympus EM1X y dos objetivos fijos para negra como son el Zuiko 25 1.2 y el Zuiko 45 1.2 Como el sensor es micro 4/3 que es la mitad que un 35 mm, sus focales referidas serían 50 y 90 La luminosidad 1.2 se mantiene, pero no así la profundidad de campo que también se multiplica x2 siendo f2.4

Esta cámara es el buque insignia de la marca, es el tope de gama así como los objetivos. Actualmente la cámara se puede encontrar por 1.800 euros y los objetivos 800 euros cada uno. Por lo que aquí tenemos la principal virtud de Olympus, y es que los precios son muy comedidos con respecto a cualquier equipo en 35 mm.

1/2500 f1.2 ISO 200

Esta virtud no contradice su calidad, y solo por este motivo me parece que Olympus tiene el equipo ideal para todo aquel fotógrafo que no necesita un sensor 35 mm pero le gusta tener un gran equipo. De verdad que es algo de estudiar, echar cuentas y saber realmente lo que necesitas. Para un aficionado, creo que no tendría muchas dudas en recomendarlo.

Dicho esto y en mi caso particular como fotógrafo de bodas, el equipo no me ofrece exactamente lo que necesito para trabajar con mi estilo propio, aunque no se quedaría muy lejos y casi diría, que podría acostumbrarme a costa de cambiar ciertos aspectos a la hora de trabajar. También dejar muy claro, que ni Olympus ni ninguna marca me ofrece nada tan especial como para vender todo mi equipo y cambiarme.

Ahora profundicemos más en mis sensaciones y experiencia a través de las algo más de 5.000 fotos que he realizado durante una semana de uso.

Para ello he realizado un análisis por escrito donde detallo todas las características que he podido conocer y probar en estos 7 días. Y también realicé un análisis en directo en mi canal de Twitch que puedes ver en el siguiente video.

Lo primero que siento al empuñar la EM1X es una construcción premium, con un buen grip y detalles que solo encuentras en gamas altas. Como son los cierres mediante tirador tanto para la tapa de las tarjetas como para la batería. Esto no solo transmite una gran robustez en la cámara, sino también una mayor estanqueidad. Si se moja, salpica e incluso se cae al agua y la coges rápidamente, es muy probable que siga funcionando perfectamente.

Un problema que me he encontrado con la empuñadura, es que si tienes activado el grip vertical y trabajas en horizontal, se pulsa con demasiada facilidad y por error su disparador (al menos a mi me pasaba muy a menudo), bloqueando mi trabajo. Aunque dispone de una pestaña para bloquearla, esto al final limita la agilidad si eres de los que cambia constantemente entre vertical y horizontal.

1/2500 f2 ISO 200

Aún siendo una cámara con grip vertical, en el cual tendremos exactamente los mismos botones y joystick que en modo horizontal, no se siente de gran tamaño y su peso está muy contenido. Para mi gusto y trabajo, sería mucha mejor opción en este aspecto que la Canon 1Dx MK3 (ojo, solo en cuanto a peso y tamaño).

Este grip adicional también permite el uso de dos baterías a la vez y por lo tanto, duplicar en el número de disparos. Para la carga de dichas baterías se incluyen dos cargadores independientes. Echo en falta que incluyan un único cargador doble.

La doble ranura de tarjeta SD es una pieza fundamental para atraer a los profesionales.

Disponemos de pantalla abatible por bisagra que para mi sigue siendo la mejor opción. Su visor transmite una imagen muy amplia y con una calidad aceptable. El mayor problema que encontramos en la visualización sea pantalla o visor, es que en términos de luminosidad queda limitado muy rápido en cuanto nos quedamos cortos o nos pasamos de luz ¿Qué significa esto? Pues que cuando hay mucha o poca luz, la simulación de exposición deja de funcionar y tenemos que tirar de exposímetro.

La disposición de los botones y palancas solo sería acostumbrarme, no están nada mal y tiene una configuración aceptable. Echo de menos una tercera rueda para cambiar ISO, y no solo dos para velocidad y diafragma.

También se echa en falta una pantalla táctil completa, pues está muy limitada en este sentido, siendo solo usable para hacer zoom en las fotos, seleccionar punto de enfoque y poco más.

Mención especial a los menús que parecen del paleolítico. Demasiadas ramificaciones, y muchas complicaciones para encontrar opciones muy básicas. La info no es del todo acertada y cuesta acostumbrarse. Tampoco se pueden usar de manera táctil.

La cámara cuenta con infinidad de opciones para trabajar, no se limita a ofrecer lo básico sino que sorprende con características muy personales. Como son aumentar la resolución de 20 a 50 megapixel a pulso o a 100 si usamos trípode. Así como también una imitación al uso de filtros ND para largas exposiciones. Otro tipo de características para fotografía nocturna, están fuera de mi conocimiento y uso.

Hay que tener en cuenta, que hay unas limitaciones en cuanto a velocidad de obturación y otras opciones para poder realizar este aumento de resolución.

50 megapixel a pulso 1/125 f5.6 ISO 800

El sonido del obturador es marcado, con un golpe seco y rápido muy bien amortiguado. Evidentemente también podremos usarla con el obturador electrónico con el cual no tendremos ningún ruido. Según el sistema que usemos, podrán variar ciertas características como son la ráfaga, la cual puede llegar hasta 18 fps, aparte dispone de un modo especial que llega hasta 60 fps y el pro capture que recoge hasta 35 fotos cuando dejamos pulsado a medias el disparador. La verdad que no faltan opciones muy llamativas y seguro, que muy útiles para ciertas profesiones.

50 MPX pulso 1/320 f3.5 ISO 400

Según los datos del fabricante, el obturador puede soportar sin problema hasta 400.000 disparos.

Una vez me adapto a la cámara en no más de 30 minutos, me dispongo a trabajar. Es fácil acertar con los botones y su manejo.

1/5000 f1.2 ISO 200
recorte imagen anterior

Lo primero que siento es que entre foto y foto, se nota excesivamente el tiempo muerto hasta que vuelvo a ver a través de la pantalla o visor, eso hace que el seguimiento y composición varíe entre disparo. Esto es algo que ya he vivido con mis nuevos equipos sin espejo, y te acabas acostumbrando al retardo de cada modelo. En Olympus lo noto ligeramente más largo (serán milésimas).

El enfoque está algo por detrás en precisión con respecto a Sony o Canon. No lo he visto igual de preciso, sobre todo a la hora de enfocar al ojo, dudando mucho entre uno u otro cuando la opción es más que evidente. Durante su uso lo he sentido ágil y es raro verlo fallar. La visualización de los puntos en pantalla o las marcas de selección podrían ser más llamativos y bonitos. El recuadro verde me parece un horror.

El seguimiento de personas u objetos es bastante completo, pudiendo elegir entre personas, animales e incluso vehículos. Cuando selecciona el punto adecuado, se puede mantener cómodamente durante todos los disparos.

Es posible que sienta una limitación en el número de puntos de enfoque y es posible que ese sea el motivo por el que noto una falta de precisión cuando hay que realizar el seguimiento a un objeto pequeño. Según las especificaciones dispone de 121 áreas de enfoque (puntos seleccionables), cuando ya ha modelos con más de 4.000. La Canon R6 dispone de 6.072 puntos seleccionables.

1/1250 f1.2 ISO 400

La cadencia entre foto y foto me ha parecido muy buena y estable. Es rápida y apenas hay mucho más retardo que en mi Canon R6, aunque esta última me parece más ágil en este aspecto.

Su sensor micro 4/3 permite reducir mucho el equipo en general, con sus objetivos de gama alta queda un equipo muy compacto y con un peso muy bueno, se maneja realmente bien a una mano. Algo que resulta complicado con mi R6 si la coloco un objetivo de gama L.

Por otro lado, aunque los objetivos son muy luminosos con una apertura de 1.2 la profundidad de campo que conseguimos equivalente a 35 mm es de f2.4 así como las distancias focales también se multiplican x2. Si eres de los que les gusta un bokeh llamativo, seguramente en este aspecto te vas a quedar con ganas de más. Por otro lado, puede ser una ventaja para quienes buscan luz y un mayor detalle. Por lo que en este aspecto va a depender mucho de ti, tu trabajo y necesidades.

Ahora bien, donde puedes llegar a notar más la diferencia entre un sensor de 35 mm y un micro 4/3 va a ser en el rango dinámico, recuperación en altas luces y sombras, así como también en cuanto a la nitidez de la imagen cuando estamos trabajando con mucha ampliación, y por supuesto en el ruido.

En el primer aspecto he notado trabajando con Lightroom, que aún estirando las barras al máximo, lo noto mucho más limitado que los RAW de mi Canon R6. Esto no quiere decir que no tengas un buen margen para editar, pero en comparación lo he notado bastante más corto. Por lo que aquí tu forma de trabajar, es determinante.

Trabajando a altos ISO sabía que iba a tener sus limitaciones, aunque aún así me ha sorprendido para bien. No es tan desastroso como esperaba, aunque a partir de ISO 800-1600 el grano que veo no me gusta del todo. Es diferente al que estoy acostumbrado, quizás rellena mucho más la imagen y no se ve tan separado como en un sensor de mayor tamaño, y esto da la sensación de afectar más al detalle de la imagen.

Por lo que hemos debatido en el directo de Twitch, puede ser debido a la señal electrónica y el sistema usado internamente por la propia marca.

El ISO base es 200 y se puede forzar a 100 e incluso 64, ideal para trabajar con grandes aperturas en días muy soleados. Con un máximo de 25.600 poco usable.

JPG directo del RAW sin edición. Abajo recorte.
ISO 3200 a plena luz del día. 1/8000 y f3.2
Misma imagen con edición.

En cuanto la nitidez, aún siendo bastante buena la noto algo “precocinada”. Tengo siempre la sensación de que incluso en los RAW se aplica algún tipo de máscara de enfoque, que noto sobre todo en los ojos cuando hago retratos y esa rotura que se puede notar de los blancos del ojo. Al igual que en las pieles cuando buscas que los poros respiren a través de la pantalla. Esto no quita que ofrezca una gran calidad, y más aún si nos centramos en el primer punto de este artículo y es, el precio.

1/640 f1.2 ISO 400
Recorte de la fotografía anterior.

La estabilización que indican llega a los 7 pasos y la verdad que he podido disparar fotos de hasta 1 segundo sin mucho problema. Eso si, hay que contener bien la respiración y sus resultados son más que aceptables para cuando no queda más remedio.

JPG directo del RAW sin edición 1 segundo f16 ISO 64

En cuanto a los objetivos puedo decir sin lugar a dudas, que ofrecen una relación nitidez-tamaño realmente buena. Son más pequeños y ligeros que un ART de Sigma, con una calidad a la par. Los problemas de aberraciones cromáticas y flare están muy bien corregidas gracias a la buena calidad de sus cristales y construcción.

Fabricados en metal, con un sistema muy curioso para activar su modo manual, no con pestaña sino mediante movimiento extensible o de retroceso del cilindro el objetivo. Se sienten robustos y resistentes.

Motor en enfoque silencioso, suave y con una rapidez aceptable.

El diseño me recuerda a los de Leica, sencillos a la par que señoriales.

Su gran apertura de 1.2 los hace especialmente útiles para trabajar con la mínima profundidad de campo y en condiciones de poca luz.

No he notado diferencia de calidad entre el 25 y el 45. Ambos han respondido igual de bien.

Para cerrar este pequeño análisis que se centra prácticamente en mi forma de trabajar, y no en un análisis de un equipo. Podría decir que aunque sigo sin ver el equipo ideal por mi forma de trabajar, si que me parece una marca que puede ofrecer una gran alternativa a muchos fotógrafos, sobre todo aficionados que quieren sentir muchas características de equipos pro, pero con un precio super asequible en comparación a 35 mm.

A partir de aquí, la elección es muy personal. A nivel profesional va a depender mucho de cada uno, sus exigencias, necesidades y sobre todo, sus sensaciones.

Es una cámara que ofrece todo lo que necesitas, con un ligero sacrificio en la calidad final del RAW por algo tan evidente como el tamaño de sensor, pero que no va a ser determinante para la gran mayoría.

He quedado muy contento y encantado de lo que ofrece Olympus.

Si tenéis cualquier duda, ya sabéis que me tenéis en twitch o a través de los comentarios de esta entrada.

A continuación y para rematar tanto palabrerío, os mostraré muchas de las fotos realizadas, con sus datos y explicación. Así como también comparto con vosotros diferentes RAW de la cámara para que podáis comprobar de primera mano la manipulación de los archivos.

Carpeta compartida con RAW Y DNG https://drive.google.com/open?id=1HzywVSlY2XmPw2Evafxb067wcMerFK4U&authuser=info%40vicentealfonso.com&usp=drive_fs

Para más especificaciones visita la web de Olympus.

La podéis adquirir por apenas 1.800 euros en fotocasión.

ISO 12800 1/200 f2.0 JPG directo del RAW sin edición.
1/500 f5.6 ISO 400
1/2500 f1.2 ISO 200
1/2500 f1.2 ISO 200
1/2500 f3.2 ISO 200
1/4000 f2.8 ISO 200
La casa grande de Alarza, pantano de Valdecañas. Primera vez que sale a la superficie en 55 años. 1/320 f3.5 ISO 400
1/400 f1.2 ISO 800
Recorte fotografía anterior.
Written by Vicente Alfonso