Trípode compacto de aluminio de LeoFoto AL-224B

La empresa de trípodes LeoFoto me envía el siguiente trípode para probar y hablaros sobre él. Por supuesto, es una cesión de material y yo voy  a hablar personalmente y lo que el trípode me ha transmitido, nadie me paga por hablar bien de los productos y de nada sirve engañar a mis lectores. Por lo tanto es una opinión totalmente objetiva, espero que os sirva.

Para empezar diré que cuando contactaron conmigo y vi las fotos del trípode por encima pensé “bueno, el típico trípode castañita que me envían para probar y que hable maravillas de algo que no vale para nada”, pero hacía tiempo que no probaba un trípode y tuve curiosidad. Quizás esto pasa porque es muy complicado en fotos mostrar las bondades de un producto, e incluso en video, es por eso que muchas veces lo mejor pasa por tenerlo en mano y verlo in situ, algo que yo he podido hacer y lo cual os quiero transmitir lo mejor posible.

He realizado un video desde cero, con esto quiero decir que empecé el video sin ni siquiera haber visto el producto y he ido hablando sobre el trípode tal cual lo iba descubriendo. Al final del mismo os dejo una valoración que se corresponde con un tiempo prudencial de “meditación”.

Pero vayamos al grano y dejémonos de rodeos.

El trípode llegó al día o a los dos días de hablar con la empresa, por lo que doy por hecho que en el tema de transporte funcionan muy bien y rápido. El trípode viene en una pequeña caja de cartón de no más de medio metro. Una vez abierta nos encontramos con un manual con llaves Allen (para desanclar las patas de la estructura, sea para limpieza, reparación… etc), un tubo central de corta longitud para usar el trípode casi a ras de suelo y con una mínima altura central, y una bolsa negra con correa de hombro, acolchada y donde se encontraba el trípode.

Dentro de la bolsa el trípode se encuentra plegado en posición invertida para que su tubo central y rótula quede en la misma posición que las patas y así ocupe el mínimo espacio, unos 40 cms y poco más de un kilo, listo para transportar. Mención especial esa bolsa, de las más cómodas que he probado nunca, acolchada y que se puede llevar al hombro sin ninguna molestia (ya podían tomar nota muchas empresas).

Una vez en mano su peso no es destacable, ni se nota pesado ni tampoco una ligereza que llame la atención, entra dentro de lo normal.

Se compone de diferentes partes que paso a detallar:

  • Su peso es de alrededor de 1,3 kilos y su estructura de aluminio.
  • Rótula de bola con nivel.
  • El tubo central que proporciona una altura máxima de unos 140 cms con sus patas desplegadas.
  • Las patas constan de cuatro partes y tres extensibles para combinar diferentes alturas y posiciones. Unos 20 cms de longitud cada parte.
  • Las patas se sujetan con pinza, las cuales son de las más cómodas que he probado, sin hacerte daño para desanclar y las cuales se aprietan fácilmente. Puede que alguien que no haya probado trípodes se sorprenda con ésto, pero os aseguro que hay trípodes que te dejan los dedos doloridos cada vez que tienes que ajustar las pinzas de las patas (parece mentira, pero es así).
  • Dispone de un segundo tubo central intercambiable de unos 10 cms de longitud que se necesita para conseguir la menor altura posible con respecto al suelo y sus patas abiertas al tope.
  • Las patas disponen de una zona acolchada en su parte superior donde sujetar fácilmente.
  • Los topes para el suelo son de goma planos.
  • En la parte baja de la columna central disponemos de gancho para la colocación de peso y conseguir una mayor estabilidad en el trípode, el cual tiene un aguante máximo de hasta 6 kilos, más que suficiente para casi cualquier equipo profesional de fotografía.
  • Una de las patas se puede desenroscar y usar de monopié.

La rótula aún no siendo de mis preferidas ya que no dispone de manguitos gira de manera muy suave, los 360º son algo duros de mover pero muy precisos y la bola para inclinación en cualquier posición se puede dejar completamente suelta para colocar la cámara en el ángulo deseado. No es la mejor rótula que he probado, pero funciona bien en la mayoría de los casos, no siendo una rótula que llame a la precisión. La zapata se engancha y se ajusta por presión de la palanca lateral de rueda.

Quizás mi mayor sorpresa ha sido el esperar menos de un producto destinado para los aficionados, pero que en términos generales creo que es adecuado para cualquier fotógrafo, sea o no profesional. Cuenta con muchos detalles, el monopié es una gran ventaja, su altura mínima es más que suficiente y un peso correcto.

Sin destacar en ningún apartado, es un trípode que te ofrece prácticamente un poquito de todo y que estoy seguro que va a cumplir sobradamente con la mayoría de fotógrafos que no busquen en un trípode una cualidad concreta.

Lo mejor:

  • La bolsa tan cómoda de transporte.
  • Su versatilidad.
  • Fácil ajuste de longitud de patas con pinzas muy cómodas.

Lo peor:

  • La rótula es simple.
  • Quizás esa versatilidad no le hace destacar en ningún apartado.

A mi me ha sorprendido para bien. Si tenéis cualquier duda, aquí estoy para responder vuestros comentarios.

Podéis encontrar más información en la web de LeoFoto.

Written by Vicente Alfonso