El color, ese gran desconocido

Vicente Alfonso y Emma Alfonso

Ya he hablado en varias ocasiones sobre el color en este blog:

pero a día de hoy sigue siendo algo que la mayoría de las personas no entienden o no se han parado a pensar en ello, incluso profesionales (como estuve leyendo en un foro de EEUU). El desconocimiento es tal, que incluso algún profesional decía que no servía para nada, que él nunca calibraba y usaba los monitores y portátiles de fábrica.

Que un aficionado o alguien que no esté familiarizado con este mundo cuestione la calibración de color no es algo serio (por decirlo de algún modo), pero que un profesional no le de importancia a la calibración, es terrible.

Pero como ya he hablado de manera más “técnica” sobre este tema, hoy voy a hablar sin tecnicismo ni enredos para que me entienda todo el mundo.

Cuando vemos a través de una pantalla una imagen, los colores que veremos podrán variar en función de un sin fin de factores. Algo tan simple como tener el brillo alto o bajo hará que los colores se vean diferentes (además hoy en día el brillo varía automáticamente en función de la luz, así que imaginaros las variaciones), que usemos una tablet de una marca y un móvil de otra mostrará seguramente colores algo diferentes, al igual que si las vemos en la tele donde aparte tenemos un montón de modos de imagen que varían el color o simplemente en un monitor por muy bueno que sea, eso ya sin contar que la mayoría usa monitores de 100€ como mucho ¿a dónde quiero llegar con todo esto? a que hay un estándar que se basa en la calibración y perfilado con un aparato concreto que sacará los colores más fieles de la pantalla donde lo usemos. Esto nos garantiza a que si una persona en Japón calibra su pantalla y otra en España también lo ha hecho, ambas personas verán los colores prácticamente igual. En caso de no haberlo hecho, nadie te puede garantizar que lo veas correctamente es más, muy probablemente te parezca que una pantalla calibrada se ve mal pues estás acostumbrado a los tonos de la tuya.

Algo como esto es mi día a día en muchas ocasiones, he tenido algunos clientes que me han llegado a cuestionar e incluso a dudar de mi profesionalidad porque en su móvil no veían los colores como salían impresos o su pantalla de televisión. Y del tema de la impresión ya mejor ni hablemos porque os vuelvo locos. Aún así, una imagen en un monitor calibrado impresa correctamente en papel de buena calidad (no en copias de 20 céntimos), variará muy poco y eso teniendo en cuenta que un monitor es retroiluminado y un papel es tinta impresa (que eso ya de por si es una gran diferencia).

Y también sin contar que las imágenes se pueden grabar en diversos perfiles de color y que en alguna ocasión monitores de gama baja no pueden representar fielmente y pueden llegar a variar los colores.

Por lo tanto, si confías en un profesional no cuestiones algo tan serio y complejo como el color sin tener un mínimo conocimiento. Después nos toca explicar todo esto a los desconfiados y encima parece que nos estamos excusando.

 

Written by Vicente Alfonso