Tómatelo como un consejo

Recuerdo hace años la fiebre por las “reflex” sin ni siquiera saber realmente a lo que se refería ese término, ni lo que en general englobaba. Todo el mundo quería una cámara y tenía que ser una “reflex”, porque supuestamente con una cámara con ese distintivo las fotos salían solas y de gran calidad.

Pero te voy a decir una cosa y tómatelo como un consejo, con una reflex en automático vas a hacer las mismas fotos que con un móvil. Es más, es muy probable que hasta luzcan a primera vista más bonitas las de tu móvil, más que nada, porque generalmente el 99% de nuestras fotos no pasarán de verse en la pantalla del ordenador.

Quizás hace 5-10 años sería complicado comparar la calidad de una foto de móvil con una de una cámara con espejo, pero hoy en día eso ha cambiado bastante y es probable que tú, con tu super equipo de 2000 euros, te saquen los colores en comparación con las fotos de una cámara de un iPhone 6s en buenas manos.

Los automatismos no dejan de ser eso, interpretaciones de lo que vemos y queremos fotografiar, siendo algo bastante subjetivo en realidad (lo interpreta la cámara, no tú). Quizás dentro de unos años la cámara se conecte a nuestro cerebro y entonces si que hará realmente lo que queramos, pero por ahora eso se debe hacer con las manos y las rueditas y botones que llevan (que por cierto, están para algo).

Aprende fotografía, Emma Alfonso, Vicente Alfonso fotógrafo, Navatasierra

Mi hija Emma fotografiada con una medición muy concreta. Foto que sería casi imposible de realizar en automático. Y digo “casi”, porque alguien que sabe manejar la cámara en manual, sabría hacer maravillas en automático, pero claro, usando los botones y opciones adecuadas (es más jaleo y a veces imposible).

Si tu intención es comprarte una buena cámara para poner el modo Auto o en ese modo que no tiene ni nombre (si, el de color verde), te recomiendo que sigas con el móvil. Quizás haya más factores detrás de esto, quizás la necesidad de un zoom de larga distancia, o algo más específico, entonces puede que te diga lo mismo aunque con algún “pero”.

No quiero generalizar, pero si, que coño, lo estoy haciendo. No te gastes el dinero para simplemente apretar un botón, es un consejo y te va a ahorrar más de un disgusto y dinero. 

Hay muchas más opciones en el mercado que no se llaman “réflex” y seguramente se adapten mejor a lo que buscas, y seguro que a la gran mayoría y sino, siempre te quedará el móvil. Pero es que somos muy de seguir la corriente y yo por mi parte, quiero desviarla todo lo que se pueda, quiero haceros pensar, que recapacitéis y penséis realmente el porqué comprar una “réflex”.

  • ¿Fotos más bonitas? eso dependerá de tu ojo.
  • ¿más calidad? si no las vas a imprimir o ver a más resolución que un simple Full HD, NO.
  • ¿soy más cool? ya todo el mundo tiene una, así que no, no lo eres.
  • ¿tiene que ser relfex? Pues no, hay otros modelos sin ese “término” que pueden ofrecer una mayor calidad. Las “sin espejo”.
  • ¿las fotos se hacen solas? claro, y el pan también.
  • ¿dolor de cuello? recuerda todo el peso que llevas entre cámara y objetivos para luego tirar con el “todoterreno” en AUTO. Por lo tanto, no es de dormir mal ni de la almohada.
  • ¿el modo auto funciona bien? tu hijo de 2 años con el móvil hace mejores fotos.
  • ¿de verdad que no va a mejorar mi fotografía? claro que va a mejorar, pero si aprendes a manejar la cámara.

Por mi parte creo que no puedo ser más tajante, además de escribir con un poquito de ironía por todos esos emails y recomendaciones que he tenido que hacer a lo largo de los años y que no me han hecho ni caso. Bueno sí, quizás 2-3 personas de cientos, pero bueno, siempre mi intención cuando me piden recomendación es hacer eso, recomendar. Quizás algunos pensaban que me iba a guardar un as en la manga porque se van a comprar una cámara y me van a dejar pelado de trabajo. Que todo puede ser, pero por supuesto, jamás se me ha pasado por la cabeza tontuna semejante (bueno si, hoy). Llevo enseñando fotografía con este blog desde el 2007, madre mía la de “competencia” que he generado ¿verdad? Y ya sin contar con la de gente formada que sale de mis cursos.

Lo dicho, aprende fotografía, aprende a usar tu cámara y sácale todo el partido que para algo te has gastado una pasta. Dispara fotos y disfruta, que lo más bonito de este arte es poder plasmar en papel o en nuestra pantalla lo que nuestro cerebro un día llegó a soñar.

Written by Vicente Alfonso