En busca de la sin espejo perfecta

Desde hace algunos años y el auge de las cámaras sin espejo, no ceso en mi búsqueda de la cámara perfecta para mi trabajo de bodas. 

Una cámara compacta, de poco peso, con objetivos intercambiables, Full Frame, buen enfoque, buena autonomía y buen ISO. En una reflex todas estas características se cumplen menos el peso y ser compacta, que en cierta manera es lo menos importante. Pero cuando pasas a veces 12 horas o más con todo el equipo encima, el tema del peso empieza a tomar una mayor importancia, aunque no por eso lo cambiaría por un peor AF.

Dicho esto, buscando en el mercado y opiniones, en cierta manera hay gente que dice estar contenta con su Fuji Xpro2 o similares, pero en cierto modo, siento como que les cuesta ser imparciales y objetivos a la vez, y reconocer que la cámara está muy bien pero no suple al 100% como una reflex de toda la vida. Pues en el momento que indago un poco más y comparto opiniones con más fotógrafos, empiezan a aparecer los problemas, que si el enfoque no es igual que en una reflex, que es algo lento y mucho más con poca luz, que la batería no llega ni a 500 disparos (entended que en bodas tiramos más de 3000 fotos) y otras tantas “cositas” que al final por mucho que algunos quieran insistir en que ya hay suplente para la reflex, en realidad, no la hay.

La verdad es que estoy deseando hacerme con una, desde mi primera sin espejo la Sony Nex 6 que todavía sigo usando después de muchos años (no para trabajar evidentemente), tengo ganas de poder usar una cámara como mi MKIII pero con la mitad de peso. Y ya no sólo el peso, sino el tener un equipo que no atraiga las miradas y que te haga pasar un poquito más desapercibido, pues es ideal para involucrarte en una fotografía más documental.

Si os ponéis a indagar por la red, podréis encontrar casos curiosos sobre profesionales que hablan casi de dejar todo por un equipo sin espejo para bodas y a los pocos meses, acaban escribiendo de nuevo sobre que tuvieron que vender todo su equipo sin espejo porque todavía no daba la talla en comparación con la reflex. Y esto es a lo que voy, las primeras semanas o incluso meses, con la novedad y estar como un niño el día de reyes, puede que obviemos y aguantemos ciertos aspectos que nos frenan a la hora de trabajar, un handicap que intentamos solventar de alguna u otra forma, pero que al cabo de meses termina pasando factura y la vuelta a nuestro equipo habitual.

Estamos ya en el año 2017 y aunque si que ha mejorado muchísimo este tipo de cámaras, teniendo en cuenta el tiempo que llevan en el mercado y en comparación con las reflex de toda la vida, los avances han sido muy significativos, no tengo ninguna seguridad ni confianza en dejarme 2000 pavos en un equipo que sólo me sirva para sacar de paseo. 

Aún con todas, sigo buscando la cámara sin espejo perfecta para bodas, que desgraciadamente no quiere aparecer.

¿Qué modelos estuve mirando?

Sony A7RII

Fuji X-Pro2 y Fuji X-T2

Olympus OMD – M5 MKII

Ahora mismo no he encontrado mejores opciones en cuanto a las opiniones de otros profesionales y reviews por la red. Y aún así, todavía les queda un largo camino para igualar a una reflex de gama alta, si es que tienen algún interés en ello.

Written by Vicente Alfonso