Visor electrónico o visor óptico

Foto de la boda de Rael y Ana.

La última tendencia en cámaras digitales réflex es incorporar un visor electrónico sustituyendo el “viejo” visor óptico.

He probado todo tipo de modelos con visores electrónicos, y la verdad que hay algunos realmente buenos, con una buena resolución e información en tiempo real. Como sabréis, los visores electrónicos pueden variar en tamaño de pulgadas, bits de color… etc. Tienen además la ventaja de que no hay tiempo de retardo entre la toma que se captura y la que se está viendo en ese preciso momento por el visor.

Por otra parte, suelen disponer de dos modos de visión, una en la que vemos realmente la luz que hay en la escena y otra en la que vemos la luz que nos va a quedar realmente según los ajustes que tengamos establecidos. Esto puede ser bueno o malo según el tipo de trabajo que estemos realizando. Si trabajamos en estudio y tenemos activado el segundo modo, no podremos ver absolutamente nada, pues generalmente en estudio trabajamos con muy poca luz, ISO 100 y diafragma muy cerrado, por lo que tendremos que activar el primer modo. Si trabajamos en exteriores con el primer modo, el visor nos mostrará siempre una luz y contraste adecuado según al punto de luz donde estemos enfocando, lo cual puede ser incómodo si estamos apuntado a una zona con mucha luz, pues el resto de la escena aparecerá muy oscuro, perdiendo detalles importantes que pueden ser de nuestro interés.

Los visores electrónicos muestran una gran cantidad de información en pantalla en tiempo real, que puede llegar a ser muy útil, quizás a corto plazo. Y esto lo digo, porque cuando llevas muchas fotos a tus espaldas, la información casi ni se mira, si acaso una vez realizada la fotografía.

El encuadre que vemos por el visor será en la mayoría de los casos el 100%

Este tipo de visores son algo lentos si estamos acostumbrados a la inmediatez de los visores ópticos, pues necesitan unas milésimas de segundo o segundos para arrancar cuando acercas el ojo al visor, ya que la mayoría disponen de sensor de acercamiento.

También evidentemente consumirán mayor cantidad de batería que un visor óptico.

Con estas pocas líneas, creo que son más que evidentes sus ventajas en inconvenientes. Ahora bien, ¿Por qué yo sigo prefiriendo óptico?

Un visor óptico es inmediato, nada más mirar por él, ya estás viendo el encuadre. Veo lo que se ve en ese momento con la luz que hay, me da igual simular el resultado final de la fotografía. El consumo de batería es mínimo en comparación con un electrónico. Me ofrece la información justa y necesaria, pues la verdad, ni siquiera miro la información que me da, ya sé la configuración que quiero incluso antes de realizar la fotografía y una vez realizada, ajusto más o menos el resto de valores si es necesario. Me parecen más nítidos. Su cobertura suele ser del 98% al 100% del encuadre, más que suficiente incluso en los que tienen un poco de “recorte”.

Pero, hay que tener en cuenta que muchos modelos de cámaras por su reducido tamaño y las que no son réflex, están obligadas a llevar visor electrónico a no ser que sean telemétricas. Estoy seguro que aún queda mucho por evolucionar en esta tecnología, pero yo por ahora me quedo con el visor óptico.

A vosotros ¿Cual os gusta más y por qué?

Written by Vicente Alfonso