Si algo funciona bien ¿Para qué cambiar?

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En el mercado de la fotografía hay de todo donde elegir, ya sea por marca, prestaciones, precios, pero si algo funciona bien ¿Para qué cambiar?

Eso he aprendido con las tarjetas Sandisk. Mi comienzos en la fotografía fueron con diversas marcas de tarjetas, generalmente de precios muy asequibles y siempre tuve alguna queja:

1. El buffer tardaba mucho en vaciarse. Por lo que en algún momento la cámara se quedaba “frita” y necesitaba unos segundos hasta poder seguir haciendo fotos. En momentos importantes, no puedes esperar ni medio segundo.

2. Errores de reconocimiento. Quedarse la cámara bloqueada y tener que sacar la tarjeta y apagarla para que vuelva a arrancar. Son sustos, que cuando llevas unas cuantas fotos guardadas, no son nada recomendables.

3. Transferencias al ordenador condenadamente lentas.

Un día probé las Sandisk Extreme y la verdad, en fotografía no recomiendo otra cosa. Una velocidad de escritura y lectura acorde con los modelos de cámaras más potentes del mercado. Fiabilidad máxima, pues JAMÁS tuve ningún tipo de problema. Nunca me deja la cámara colgada, ya sea por el buffer, porque no reconoce la tarjeta o cualquier otra cosa rara que aún no me ha pasado.

Si tengo que decir, que he probado las Ultra II en video, y se quedan cortas de velocidad, por lo que en video, no uséis un modelo inferior a las Extreme si queréis tener una garantía del 100% de que todo va a funcionar bien. Las Ultra II según me han explicado en Sandisk, son tarjetas que aparecieron en el mercado antes de que explotaran las exigencias de grabación de video FULL HD en las réflex.

Actualmente uso sólo tarjetas Sandisk Extreme PRO de 32 GB y 64 GB (90 MB/s). Con las que he tirado miles y miles de fotos y nunca tuve ningún susto. Para que os hagáis una idea, realizo unas 3000 fotos por boda, a veces más. Y en cualquier trabajo que me lleve algo más de dos horas, no realizo menos de 1000 fotos.

En el trabajo busco fiabilidad y tranquilidad, como ya os he comentado más de una vez al cambiar de ordenador y realizar otro tipo de compras.

No me caso con ninguna marca, si algo funciona mal cambio, si algo funciona bien, no lo dejo.

Written by Vicente Alfonso