Probando la nueva Sony Alpha 99

El viernes pasado fui invitado a un taller de Sony en Madrid en el estudio daylightstudios, donde presentaban algunos de sus últimos modelos de cámaras, tanto de fotos como de video.

Mi interés principal iba dirigido a dos cámaras en concreto, la Nex 6 y la Alpha 99, aunque casi sin quererlo esta última robó todo el interés del resto de cámaras y me centré exclusivamente en ella.

El taller contaba con un amplio estudio, con una gran cantidad de focos, un bailarín profesional como modelo y una cantidad enorme de lentes Carl Zeiss “pata negra” y varios tipos de cámaras, como la Alpha 77, Alpha 99 y la Nex 6. Yo me centré en su nuevo modelo top gama, dirigido al segmento profesional y así ver realmente las opciones que pudiera tener Sony para pelear con los pesos pesados de la fotografía, Canon y Nikon, subidos a un pedestal desde hace siglos y del cual no quieren bajarse.

Como sabréis, este no es un blog de datos técnicos, estadísticas y demás, para eso tenéis la web del fabricante. Aquí voy a hablar de las sensaciones que me ha transmitido la cámara con las pruebas que pude realizar, sin más. Aparte que éramos unos cuantos y no había tiempo para hacer pruebas concretas de cada característica de manera profunda.

La nueva Sony Alpha 99 tiene un peso considerable, similar a la gama profesional del resto de marcas que no incorporan empuñadura, por lo que te hace sentir que tienes algo importante entre las manos. Me gusta el tacto suave y agarre de la goma que se suele usar para cubrir las zonas habituales de sujeción.

Del menú no voy a hablar, porque no lo conozco, por lo que no sabría decir si resulta cómodo o incómodo, fueron pocos minutos para poder habituarme a él. Aunque hay que decir, que cuenta con una gran cantidad de botones de acceso directo para cambiar todo tipo de opciones, cosa que se agradece. Donde estén botones de acceso directo, que se quiten menús y submenús en pantalla.

El enfoque a grandes aperturas con objetivos como el 135 f1.8 me resultó bastante lento, aunque con un nuevo sistema de Sony en el que puedes definir la distancia exacta en la que quieres que el AF entre en acción, nos evitamos bastante tiempo de espera entre enfoques a diferentes distancias inservibles.

El AF me ha parecido muy preciso en todo tipo de situaciones, movimiento, ráfagas, cambios de plano y el porcentaje de fotos enfocadas es muy alto. El responsable de tener un enfoque tan preciso, es gracias al espejo translúcido y el uso de parte de la luz que no lo atraviesa para ayudar al enfoque. Algo en lo que insistían por parte de Sony en haber puesto mucho empeño.

Por otra parte, aunque cuenta con un visor electrónico y de una calidad tremenda, no me llegó a convencer el pequeño retardo que tiene hasta que detecta el sensor de proximidad que estás mirando por él. Por ahora el visor lo uso por rapidez, no necesito mil opciones que no me da tiempo a ver. Este avance no lo veo muy claro para el sector profesional, al menos en mi trabajo. Eso si, el retardo entre lo que vemos por el visor y el disparo es increíblemente rápido.

Hay que decir que aunque no sea muy partidario de usar la pantalla para realizar fotos, su manejo era bastante cómodo y se trabajaba de manera muy rápida y efectiva, nada que ver con los primeros modelos con Live View, es totalmente diferente. Aunque sigo sin estar cómodo para usarla en el trabajo diario, si es una buena opción para determinadas posiciones en las que es complicado usar el visor, gracias también a su pantalla giratoria.

Algo que me sorprendió y que estuvo un buen rato haciendo hincapié uno de los responsable de Sony, fue su nuevo sistema de espejo translúcido, que visto y explicado en campo, me pareció increíble. La nueva Sony Alpha 99 no lleva el espejo que acostumbramos a tener en las réflex, el cual se levanta para dejar pasar la luz, sino que en esta cámara el espejo es fijo, translúcido, con tan sólo una reducción de un 30% de luz y la cual es realmente imperceptible después de varias pruebas que realizamos. Por lo tanto, adiós a las vibraciones y tiempos de espera entre que se levanta y se baja el espejo.

Mi primera cámara fue una Sony, y todavía recuerdo lo genial que era tener estabilizador en el cuerpo, por lo que cualquier lente que montáramos estará estabilizada. Con este modelo, han llegado hasta 4 pasos de estabilización, me sigue pareciendo increíble.

Por cierto, Sony asegura que el obturador tiene una vida de 200.000 disparos, casi una cuarta parte más que el resto de FF de su misma gama.

Y ya pasando al tema principal, que son las pruebas de calidad, nitidez, color, definición, bokeh, no hay nada mejor que unas fotos para que lo comprobéis con vuestros propios ojos.

Las fotos las realicé con la Sony Alpha 99, con varios pata negra como el Carl Zeiss 135 f1.8, 85 1.4 y el 24-70 2.8, flashes profoto con una ráfaga a la par de la cámara (me quedé alucinado), y de modelo el genial bailarín Vito Bambú. Todas las fotos están subidas a máxima resolución, algunas simplemente recortadas, y con una edición mínima en lightroom, pues la nueva actualización 4.2 permite leer los RAW de esta cámara. Tan sólo pinchad en las imágenes y flipad con la nitidez. No hay trucos. Además, he dejado grabada toda la información en los archivos, para que podáis ver apertura, velocidad de obturación y cualquier otro dato que necesitéis conocer.

24,3 Mpx que en peso estamos hablando de 24 MB de RAW y unos 12 MB en JPG.

¿Qué os parece? A mi me ha encantado.

Si tenéis cualquier pregunta o curiosidad, no dudéis en dejarlo en los comentarios.

Written by Vicente Alfonso