Habitualmente recibo emails o me toca recomendar a algún amigo sobre que reflex comprarse. A veces directamente lo hago, otras veces si tengo confianza, le pregunto ¿Realmente quieres una reflex? ¿Para qué?

He comprobado directamente que muchos se pasan a reflex por un solo motivo, piensan que sus fotos van a ser mejores. Y para mi asombro veo como siguen disparando con la reflex como si de una compacta se tratase, en modo A y sin saber para que sirve el 10% de sus funciones.

Antes de nada tengo que decir lo siguiente, en modo A muy probablemente una reflex de 1000 euros saque una foto prácticamente idéntica a lo que haría una compacta de 300 euros usada el mismo modo. Y voy más allá, usando una reflex vagamente y sin conocimientos, sería difícil encontrar las diferencias con una foto tomada con un móvil con buena cámara, visualizando ambas fotos a una resolución estandar de internet, como puede ser 900px de lado por ejemplo.

Siempre he dicho y creo que en esto coincidimos la mayoría, que para sacar la foto que realmente quieres se debe disparar en manual, mientras que si disparas en automático es muy probable que todas las fotos que realices se vean exactamente iguales.

Aprender a usar una cámara en manual, ya sea una reflex como una compacta, hará que puedas visualizar la fotografía de manera más artística, pudiendo dar forma a cada foto. No por ello harás mejores fotos, pero seguramente habrá un cambio sustancial entre las fotos que realizabas cuando disparabas en automático.

Otra de las cosas con las que me sorprendo cuando me preguntan, es por la búsqueda de un único objetivo, con el que poder hacer todo y así no tener que cambiar. Para esto os digo a todos lo mismo, si buscais comodidad, una reflex no va a ser tu mejor elección. Una reflex está para combinar con las lentes que mejor se adaptan al tipo de fotografía que te gusta realizar. No debemos convertir una reflex en una compacta, para esto no nos vamos a gastar más de 600 euros.

Ahora mismo en el mercado podemos encontrar geniales cámaras compactas, que manejadas en modo manual y con un poco de visión fotográfica, se podrán sacar fotos que para nada desmerezcan a las de una reflex, como por ejemplo con una Canon S95, una Canon G12 o similares, un segmento que se encuentra entre los 300 y 500 euros.

Además, el mercado actualmente se está llenando de las conocidas cámaras sin espejo, cámaras con grandes sensores, muchas de ellas con sensores iguales a las de una reflex APS-C y con un tamaño exageradamente menor, prácticamente del tamaño de una compacta, a la que luego podremos añadir objetivos. Estas cámaras son una fantástica opción como paso intermedio y en el que muchos definitivamente se han quedado, pues no tienen nada que envidiar a la calidad de una reflex.

Por lo tanto, os resumo un poco lo que os he querido contar con esta entrada. Una reflex no es una compacta, no es cómoda, pesa bastante y se debe usar con conocimiento, o al menos, mostrar un interés con el tiempo y aprender a manejarla en modo manual, pues sino la inversión seguramente no vaya a merecer la pena. El modo A realiza la foto que la cámara quiere y no la que tú buscas, olvídalo si no quieres sacar siempre las mismas fotos.

Y os aseguro que con una cámara mejor no sacaréis mejores fotos, incluso si la sabéis usar en modo manual. Detrás de una buena foto hay algo más que una cámara y elevados conocimientos técnicos.

Escrito por Vicente Alfonso