Desde que el precio de las reflex actuales se acomodase a un mercado cada vez más en auge, éstas han pasado de ser una herramienta de trabajo o aparato de lujo, a extenderse por todo el mundo.

Si alguien quiere una cámara “buena”, se compra una reflex. Y quizás no se para a pensar realmente en sus necesidades y comodidad.

Una reflex no es un apartao para usar en modo A junto con un todoterreno. Para eso nos compramos una compacta de 300 euros y seguramente notaremos poca diferencia. Cada cámara tiene su función.

Recientemente conocidas, aunque ya con algunos años en el mercado, aparecieron las Evil o micro cuatro tercios (cámaras sin espejo). Son cámaras con tamaños similares a las compactas y con lentes intercambiables. Con sensores APS-C (y que no descarto tamaño FF en un futuro cercano), dan una calidad exactamente igual que una reflex APS-C  y en algunos casos, con una mayor cantidad de opciones.

Estas cámaras, como puede ser la Sony Nex7, está creando un mercado a tener muy en cuenta por todos aquellos que quieren una reflex, pero no quieren cargar con mucho peso ni tampoco comprarse “cacharritos” cada dos por tres.

Eso si, tampoco son cámaras para usar en modo A, pero quizás su peso y tamaño hagan más llevadero su uso para salir con ella de viaje o paseo.

 

 

 

Escrito por Vicente Alfonso