Sesión de fotos con mi sobrinilla Estela (algunos consejos para trabajar con niños)

Estela por el fotógrafo Vicente Alfonso

Una de las fotos de la sesión.

Si hay algo que tienen las fotos con niños, es que parte del resultado suele ser algo aleatorio y depende mucho de su estado de ánimo y de la confianza que se consiga tener.

Un niño cansado pocas veces dará más de 10 minutos de sesión de fotos, mientras que un niño que llega descansado y con energía, puede llegar a estar hasta una hora o más haciendo sonreir a todo el estudio. Por lo tanto, es muy importante comunicar esto a los padres, aunque por norma general lo saben de sobra.

Cuando se hacen fotos a niños no hay trucos ni consejos, simplemente el sentido común.

Para empezar no se puede bajar nunca la guardia, en el momento más inoportuno el niño nos puede haber dado una sonrisa o momento fantástico irrepetible.

La música ayuda a relajarse, pero sobre todo, hay que hacer que se sienta cómodo contigo desde el principio, hablarle y ser simpático.

Fotos en estudio con Estela por el fotógrafo Vicente Alfonso

Sesión de fotos con Estela por el fotógrafo Vicente Alfonso

Después perpara un set de iluminación adecuado a la situación, o lo que es lo mismo, una ilumnación completa, nada de filigranas, pues necesitamos hacer fotos desde todos los ángulos posibles sin que apenas varíe la iluminación. No hay tiempo para cambiar la posición de los flashes o difusores, nunca se sabe el siguiente movimiento que nos va a ofrecer el pequeño.

Yo disfruto mucho haciendo fotos a los peques, aunque también hay que reconocer que cansan físicamente el doble que los chavales de mayor edad. Es evidente, con 2 ó 3 años se tiene una energía endiablada y pocas veces hacen caso, por lo que te pasas alerta y con algo de estrés todo lo que dure la sesión.

La actuación de los padres también es fundamental, que tengan entretenido al peque y lo dirijan un poco hacia donde nosotros lo necesitamos. En una sesión de este tipo no se para de hablar, llamar al niño, cantar… es una verdadera locura jajaja

Algo que funciona muy bien es pedirles gestos. Con edades a partir de año o año y medio, suele ser bastante “fácil” sacarles algún gesto con la mano, las piernas o la boca, que puede quedar muy resultón en la foto.

La improvisación es nuestro arma y tener la suerte de capturar el momento adecuado, dependerá de como hayamos cuidado todos los anteriores factores.

Por último, es fundamental tener unos flashes de estudio de gran calidad y no hablo por hablar. Se necesita un reciclado muy rápido y una potencia de luz estable, pues lo más normal es no parar de tirar fotos y si un flash falla, es una buena foto que podemos perder.

Sesión de fotos con mi sobrina Estela por el fotógrafo Vicente Alfonso

Written by Vicente Alfonso