La creatividad y la horterada, una línea muy fina los separa

Fotógrafiamos el alma, somos especiales, fotografía diferente, creatividad en estado puro… y bla bla bla. El tipo de eslogan habitual dentro del mundo de la fotografía para vender lo mismo de siempre. Bienvenidos al mundo de la fotografía digital.

Es habitual hablar con la gente y creer que somos especiales, que nuestras fotografías son mejores que las del resto por un sólo motivo, nosotros si somos creativos. Pero ¿Qué es la creatividad?

Ser creativo es crear, conseguir sacar de la nada algo nuevo, algo llamativo que atraiga la atención de la gente sin la necesidad de haber sido ese su único fin. Parece ser que últimante todos somos creativos en la fotografía, aún copiando las últimas fotos del explorer de Flickr. Ser creativo no es crear una horterada.

Pero ahora aparece un nuevo problema ¿Cómo saber si es una horterada lo que hacemos?

1. Lo principal es mirar simplemente un año atrás y ser capaz de avergonzarse de al menos una de nuestras propias fotografías. Si hemos conseguido pasar ese punto, vamos bien, eso quiere decir que estamos progresando y es posible que algún día hagamos algo bueno.

2. Si miramos atrás y por mucho que nos esforzamos no encontramos errores o posibles mejoras en nuestras fotos, probablemente habremos llegado a nuestra máxima (esperemos que no).

Un buen método para asegurarnos de no haber llegado al punto 2, es rodearnos de profesionales del sector para que verifiquen o “desmitifiquen” lo que nosotros pensamos. Si hemos pasado este punto y las fotografías siguen transmitiendo algo diferente y de calidad, enhorabuena, es posible que algún día lleguemos a algo.

Quizás, un problema habitual es rodearse siempre de gente que no tiene mucho interés por la fotografía y cualquier cosa les parece buena. Si no somos suficientemente realistas en ese momento y estamos demasiado abstraídos por nuestro ego, es posible que nos pase factura.

Por otro lado, cada día que pasa hay menos posibilidades de innovar, de encontrar algo realmente sorprendente y todo se reduce a varios porcentajes entre los que están la suerte y la gente de la que nos rodeamos. Si, muchas veces nuestro futuro no está en nuestras manos, sino en la de los demás. Incluso el mejor fotógrafo del mundo siempre necesitará a alguien importante que le admire y reconozca su talento, sino se perderá para siempre como muchos otros o será resucitado miles de años después para rellenar algún museo o libro de historia.

Ser creativo no es algo que se pueda aprender, simplemente es algo que un día se encuentra y alguien se da cuenta.

P.D. Quizás haya sido una entrada demasiado pesimista o quizás realista, no lo sé, simplemente es un fiel reflejo de lo que ha pasado por mi cabeza en estos últimos días y como tal, lo dejo aquí escrito, en mi particular diario de fotografía.

Written by Vicente Alfonso