Sesión de fotos en Bohonal de IBor

De las pocas fotos que me han hecho mientras preparaba la escena.

Si hay algo en la fotografía que me lleva más trabajo y me fatiga más que 12 horas seguidas editando fotos, son las 2 horas de preparación de las fotos en campo.

Aunque siempre suelo llevar un croquis tanto en papel como mental sobre las fotos que voy a hacer, una vez en campo nunca es todo tal como lo hemos pintado y siempre habrá que mejorar algún detalle. Y esos pequeños detalles, buscar la escena y posición más propicia, es lo que me lleva más quebraderos de cabeza y me mantiene en constante trabajo.

Ya he hablado en más de una ocasión sobre mi forma de conseguir una postura o un gesto, con la experiencia me imagino que conseguiré mejores resultados y quizás de forma más rápida, pero de lo que se trata al final, es de conseguir el resultado que buscamos.

En la escena que podéis ver al comienzo de esta entrada, encontré una combinación que visualmente me pareció muy atractiva. El cielo gris, el agua con un color gris oscuro y una pequeña porción de tierra en la que habían crecido flores amarillas y violetas, me pareció una zona perfecta para realizar varios tipos de fotos.

Aún siendo una zona conocida en la que ya había estado en varias ocasiones, nunca sabes como te lo vas a encontrar después de tan sólo un mes de diferencia. De ahí que por muy bien que conozcamos todo, siempre habrá un pequeño factor “sorpresa” con el que tengamos que contar y en muchas ocasiones, aprovechar.

Para casi todas las fotos usé un softbox o ventana (cómo se le llama en español) y la luz ambiente. En alguna ocasión usé un paraguas blanco translúcido para rellenar un determinado ángulo.

Después de varias horas de fotos, os dejo algunos de los resultados:

Written by Vicente Alfonso