La expresión corporal

Hace poco hablé sobre la expresión facial y comenté algunas cosas sobre mi forma de trabajar para conseguir sacar lo que busco. Ahora voy a hablar algo más en general, y centrándome más en el cuerpo.

La expresión corporal es una de las partes de los retratos que le da sentido a una foto. Una expresión, una mirada, una postura, un ligero movimiento en cualquier parte del cuerpo, puede conseguir que una foto sencilla, muestre sentimientos. Y que es de una foto sin sentimientos, sin conseguir narrar una pequeña historia o simplemente, sin conseguir decirnos algo.

Quizás en determinados tipos de fotos esto no sea tan importante, pero cuando quieres preparar una foto para un book o algo similar, lo que más me importa son las expresiones, algo que no es nada fácil conseguir. Porque en términos generales el resto de la foto es perfectamente manipulable, el encuadre, la iluminación… etc, pero cuando entramos en la parte expresiva, la cosa cambia.

Aparte de que para conseguir que la foto sea llamativa, hay que tirar de otra parte igual de complicada a la expresión, y esta es la parte creativa. No hay una buena postura sin una previa visión creativa de la foto.

Ahora bien, llegamos al momento de la foto, empezamos a visualizarla mentalmente. Después de unos momentos vemos como debería posar el modelo y empiezan las complicaciones, en el caso de que no sea un profesional (aunque hay algunas personas que se sueltan en seguida y hacen perfectamente lo que les pides).

Pon esa pierna ahí, ese pié así, ese brazo arriba, la mano del revés, baja la barbilla, sube la mirada, inclina un poco más a la derecha… después de varios minutos de explicaciones y de intentar hacerte entender, comienzas a tirar fotos… no, no, no, esa tampoco me convence, a ver ahora… un poquito más a la derecha… después de 10 fotos encontramos algo interesante. Volvemos a comentar la idea, volvemos a disparar, vale, venga, mejor, así, un poquito a la izquierda, sube un pelín el hombro derecho… después de 10 fotos ya tenemos algo. Al final, después de mínimo 2 horas de trabajo, hemos conseguido sacar 15 fotos decentes, aunque incluso en muchos casos sin llegar a conseguir totalmente la expresión que buscábamos.

Hay que tener en cuenta que la gente que quiere hacerse un book ni son actores, ni han posado en la vida, por lo que entre la vergüenza inicial y la poca o mucha facilidad de meterse en el papel, determinarán parte del trabajo. Por lo que será importantísimo darles toda nuestra confianza, animarles y hacerles que se sientan a gusto.

Otro aspecto importante es no dar sensación de “miedo” aunque lo tengamos (las primeras veces suele pasar). No hay nada peor en una sesión de fotos que dar sensación de inseguridad, hay que ser rotundos con lo que hacemos, saber lo que queremos y estar atentos a los que los propios modelos nos pueden sugerir.

Después de las primeras 20 sesiones con todo tipo de personas, uno suele estar más seguro de si mismo, y eso al final se traduce en mejores fotos, y en una mejor dirección.

No es fácil conectar con las personas y hacerse entender, pero con la práctica todo mejora.

¿Qué trucos usáis vosotros?

Written by Vicente Alfonso