10 cosas por las que echo de menos mi reflex

Sólamente han pasado 15 días desde que dejé la cámara en el SAT y noto como si me faltara algo. Ya he tenido algún amago de salir a la calle para hacer fotos (ya que está haciendo unos días estupendos) y me he tenido que quedar con las ganas, después de acordarme donde se encuentra la susodicha.

También esto ha hecho que me diera cuenta de algo, y es que una vez te acostumbras a ciertas prestaciones de las reflex, ya no quieres volver para atrás. Y ni siquiera en esta situación, mi pequeña Canon IXUS 860 IS ha conseguido que la vuelva a sacar del cajón.

La pequeña compacta prácticamente sólo la usa mi novia, y desde que me compré la reflex no soy capaz de recordar si la volví a usar en algún momento. Quizás sea por alguno de estos motivos:

1. Para empezar y el más importante, es la rapidez de disparo. Pulsas el botón y ya tienes la foto, es algo prácticamente instantáneo. Mientras que con mi pequeña compacta había un pequeño retardo que en determinadas fotos, te arruinaba totalmente la intencionalidad.

2. El visor. Vale que ahora los últimos modelos de reflex también llevan pantalla para apuntar, pero una vez te acostumbras al visor te das cuenta de que no hay mejor forma y más precisa para encuadrar cualquier tipo de foto. Eso si, en determinadas posiciones hay veces que  echas de menos un Live View.

3. Los objetivos. El poder tener un buen macro, un objetivo luminoso y cualquier otra herramienta que te ayuda a realizar tus fotos de una forma más específica y creativa, no tiene precio.

4. El enfoque. 11 puntos de enfoque en cruz, enfoque puntual o cualquier otro que uses, tendrá una respuesta rapidísima en AF. Pero no sólo eso, sino que también tenemos la opción del enfoque manual de suma importancia en determinadas ocasiones.

5. La nitidez no tiene nada que ver. Un primer plano o cualquier tipo de paisaje, no es comparable en nitidez a los resultados que obtengo con mi reflex en comparación con la compacta.

6. El tamaño y el agarre. Después de usar mi pequeña reflex (es un modelo bastante pequeñito comparado con las profesionales) no quiero sujetar otro tipo de cámaras con mis manos. El tamaño diminuto de las nuevas compactas me hacen imposible sujetarlas correctamente. Son muy ligeras, pero poco estables.

7. Los ajustes de la velocidad de obturación, apertura y exposición, y la facilidad para ajustarlos con una reflex, no es comparable a una compacta de ese tipo. Y más aún cuando ni siquiera es posible ajustarlos, ya que la cámara los configura en función de la luz de la escena y el zoom que estés usando. Eso quiere decir, que echo de menos el modo manual de las reflex, nada comparable al llamado modo manual en algunas compactas, que sólo te dejan elegir la resolución, WB, ISO y medición de luz (vaya modo manual…).

8. El RAW. Ya no soy capaz de hacer una foto en JPG, pierde toda su gracia al pasarlas al ordenador con todos sus parámetros ajustados y sin la necesidad de una pequeña edición en el ACR. De todas maneras siempre será posible editarla mediante el photoshop, pero no es lo mismo. Aunque ya muchas cámaras compactas o también conocidas como Bridge, graban en RAW, incluso algún que otro móvil.

9. ISO. No es que mi cámara de buena calidad en ISOs altos, pero si que se nota la diferencia con respecto a la compacta, que en ISO 400 las fotos las destroza y a 200 cojea.

10. Ráfaga. Esto con una compacta como la mia, es cosa imposible y no comparable.

Es evidente que ya hay muchas compactas en el mercado con algunas de las anteriores características, pero no todas al completo. Y una vez que te acostumbras a todas ellas, el tan siquiera pensar por un instante el que te pueda faltar alguna, ya hace que no salgas con las mismas ganas a la calle para “afotar”.

Quizás muchos que aún no han usado una reflex, encuentren estos 10 puntos algo descorcentantes. Las compactas no son tan malas como puedo dar a entender con este artículo, pero si que tienen muchas carencias en algunos aspectos que una vez te acostumbras, es muy difícil olvidarlos.

Puede que este artículo no quede sólamente en expresar mi frustración por los días que llevo sin cámara, sino también en un breve resumen de lo que una reflex os puede ofrecer en comparación con vuestra pequeña compacta, y un buen motivo para pensar seriamente un nuevo paso en la fotografía, la compra de vuestra primera DSLR.

Written by Vicente Alfonso